Las desviaciones de CAPEX en minería no suelen ser eventos aislados. En la mayoría de los casos, responden a decisiones técnicas que no fueron suficientemente desarrolladas o validadas en las etapas iniciales del proyecto. La ingeniería conceptual y básica, cuando carece de profundidad o integración, termina trasladando incertidumbre a fases donde corregir es mucho más costoso.
“Un proyecto mal definido en ingeniería puede incrementar su CAPEX en porcentajes de dos dígitos sin que necesariamente exista un cambio en su alcance. El problema está en cómo se diseñó desde el inicio”, señala Lennin Graterol, Gerente de Capital Equipment de Multotec Sudamérica.
A partir de su experiencia en proyectos en la región, el especialista de Multotec, identifica cinco errores críticos que explican gran parte de estas desviaciones:
1. Subestimación de variables geotécnicas, hidrológicas y ambientales
La calidad de la data de base define la solidez del diseño. Campañas de exploración insuficientes o mal interpretadas derivan en supuestos incorrectos sobre el comportamiento del suelo, disponibilidad hídrica o condiciones climáticas. Esto obliga a rediseñar componentes clave —como relaveras, cimentaciones o sistemas de drenaje— con impacto directo en costos, plazos y riesgos operativos.
2. Ingeniería conceptual poco robusta
Una ingeniería con bajo nivel de detalle limita la capacidad de evaluar alternativas técnicas, optimizar layouts o estimar costos con precisión. En consecuencia, decisiones críticas se postergan y terminan tomándose en etapas avanzadas, donde cualquier cambio implica sobrecostos exponenciales.
3. Falta de integración multidisciplinaria en el diseño
Los proyectos mineros son sistemas complejos donde procesos, infraestructura y energía deben funcionar de manera articulada. La ausencia de modelos integrados —incluyendo herramientas digitales como BIM o gemelos digitales— genera interferencias, retrabajos y ajustes en campo que elevan el CAPEX y afectan la productividad.
4. Dimensionamiento ineficiente de plantas y equipos
Errores en la proyección de capacidad, recuperación metalúrgica o vida útil del proyecto pueden llevar a sobredimensionamientos innecesarios o, por el contrario, a diseños que quedan rápidamente obsoletos. Ambos escenarios impactan la rentabilidad: el primero por exceso de inversión inicial, y el segundo por ampliaciones no previstas, generalmente más costosas.
5. Desalineación entre diseño y constructabilidad
Diseñar sin considerar las condiciones reales del entorno —accesos, altitud, logística, disponibilidad de mano de obra o ventanas climáticas— genera ineficiencias durante la ejecución. Esto se traduce en mayores tiempos de construcción, incremento de costos indirectos y desviaciones presupuestarias relevantes.
Para Graterol, el punto crítico está en cambiar la lógica con la que se aborda la ingeniería de proyectos. “Optimizar el CAPEX no es recortar costos, es reducir la incertidumbre. Eso se logra invirtiendo en mejor ingeniería, validando supuestos y tomando decisiones con información completa desde etapas tempranas”, afirma.
El especialista añade que incorporar metodologías como value engineering, análisis de riesgos cuantitativos y esquemas de planificación por etapas (stage-gate) permite mejorar la precisión de las estimaciones y reducir desviaciones. Asimismo, el uso de herramientas digitales y analítica avanzada está ganando terreno como soporte clave en la toma de decisiones.
Corregir errores en obra puede costar hasta diez veces más que resolverlos en fase de diseño. Por ello, fortalecer la ingeniería inicial no solo impacta en el CAPEX, sino también en la viabilidad, competitividad y sostenibilidad de los proyectos mineros en el largo plazo.