La ministra de Minería, Marcela Hernando, dió a conocer la decisión del cierre definitivo de los caserones mineros directamente relacionados con un socavón de grandes dimensiones que apareció en la zona norte en julio.
El cierre fue anunciado por Hernando tras mantener una reunión con miembros del sindicato, trabajadores mineros y expertos técnicos que estudian el socavón.
Cabe recordar que a mediados de agosto, la Superintendencia del Medio Ambiente había ordenado medidas urgentes y transitorias mientras se investigaban las causas del socavón de 36,5 metros de diámetro en Tierra Amarilla.
“El sector de los caserones Gaby, que están directamente relacionados con la subsidencia, están cerrados definitivamente y nunca más se podrán explotar”, dijo Hernando, refiriéndose a la mina de cobre Gabriela Mistral, o Gaby, en el norte de Chile.
“Nos interesa recuperar 1,3 millones de metros cúbicos de agua que están en este minuto estancados en la profundidad”, expresó la ministra y agregó: “Nuestra intención es devolverlos al acuífero, para lo cual estamos estudiando diferentes alternativas”.
Por otra parte la Superintendencia del Medio Ambiente presentó una denuncia calificada como “muy grave” por “daño medioambiental irreparable” al acuífero, además de una denuncia “grave” por sobre extracción.
En la actualidad, la compañía minera canadiense Lundin Mining Corp posee el 80% de la propiedad, mientras que el 20% restante está en manos de Sumitomo Metal Mining de Japón y Sumitomo Corp.
De este modo, la minera podría enfrentarse a la revocación de su permiso medioambiental o a multas equivalentes a unos 13 millones de dólares.