Opinión Rodrigo González – Teleoperar para proteger: la minería chilena necesita otro estándar

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La tragedia en la mina El Teniente dejó una huella profunda en la industria minera y en todo el país. Lo ocurrido interpela al sector y a Chile entero: no basta con lamentar; es momento de actuar con decisión para prevenir y apostar por soluciones concretas.

En este contexto, vuelve a cobrar relevancia una tecnología que ya está disponible y operativa: la teleoperación, una de las herramientas más efectivas para proteger vidas en faenas de alto riesgo. Hoy, varias tareas críticas ya se ejecutan de forma remota, con operadores que controlan maquinaria pesada desde salas de comando seguras, muchas de ellas en plena ciudad. Sin embargo, todavía persisten labores que se realizan de manera tradicional, exponiendo a trabajadores a frentes de extracción, galerías inestables o faenas con manejo directo de explosivos.

Debemos retirar a nuestros trabajadores de la línea de fuego y llevarlos a entornos controlados. Pero en la minería subterránea, la teleoperación aún no cubre todos los procesos críticos, y eso nos deja al debe como industria. ¿Tenemos las capacidades para desarrollarla? Sin duda.

La verdadera pregunta es: ¿por qué no lo estamos haciendo más rápido? Este avance requiere inversión decidida en investigación y desarrollo, junto con una hoja de ruta clara para escalar tecnologías como la teleoperación, los gemelos digitales, la inteligencia artificial y el internet de las cosas.

Chile, como potencia minera global, tiene la responsabilidad de liderar no solo en producción, sino también en estándares humanos y tecnológicos. Tenemos el talento, la infraestructura y las capacidades para lograrlo. La teleoperación no es un lujo futurista: es una urgencia presente. Porque el recurso más valioso de la minería no está bajo tierra, sino en cada vida que trabaja sobre ella.

Por Rodrigo González Guerra, Founder & CEO Minverso